Antonio Escalante (Lima, 1979) es fotógrafo documentalista con una trayectoria de más de 25 años. Su obra, de naturaleza profundamente documental, se centra en la investigación de la identidad individual y colectiva, la memoria y los entornos sociales con una vocación de testimonio pausado y respetuoso. En su práctica, existe un diálogo entre el fondo y la forma: su mirada documental se expresa a través del dominio de procesos fotográficos históricos, encontrando en la materialidad analógica de su fotografía, el vehículo para conferir profundidad temporal y una textura narrativa única a sus series.
Escalante inició su carrera en el fotoperiodismo a los 18 años, donde desarrolló una base técnica rigurosa ligada a la inmediatez y la noticia. Durante esta etapa formativa, cultivó el dominio virtuoso de la cámara que caracteriza al fotógrafo de prensa, una destreza que más tarde cuestionaría y transformaría radicalmente. Su formación culminó con una maestría en fotografía experimental en la Universidad de las Artes de Londres, experiencia que marcó un punto de inflexión en su práctica artística. En el contexto londinense, conviviendo con fotógrafos de diversas procedencias, descubrió que el virtuosismo técnico no era el único camino hacia la excelencia fotográfica, sino que lo fundamental residía en encontrar y desarrollar un lenguaje visual propio.
Uno de los aspectos más distintivos del trabajo de Escalante es su compromiso con la recuperación y dominio de técnicas fotográficas del siglo XIX. Este proceso de investigación surgió de su frustración con los resultados obtenidos mediante equipos convencionales al realizar fotografía documental con comunidades originarias del Perú. Considerando que su ambicioso proyecto de retratar a todos los pueblos originarios del país requería la mejor técnica disponible, emprendió la búsqueda de un nuevo lenguaje fotográfico basado, paradójicamente, en métodos de 150 años de antigüedad.
Su investigación comenzó con la técnica del colodión húmedo, posterior al daguerrotipo, en la cual el fotógrafo prepara la placa de vidrio, fotografía con la placa aún fresca y revela antes de que se seque.

Retrato de Antonio Escalante
Posteriormente, dedicó su atención a la técnica de la placa seca, la última desarrollada sobre vidrio y empleada en el Perú por maestros como Martín Chambi, Pedro Emilio Garreaud y los hermanos Vargas de Arequipa. Tras año y medio de investigación, Escalante logró dominar esta técnica, considerándola la más perfecta, precisa y de mayor detalle para realizar retratos. Actualmente, es el único fotógrafo en el Perú que produce y fotografía con sus propias placas secas de vidrio. El proceso de dominar estas fórmulas químicas —cuyos secretos guardaban celosamente los antiguos maestros— otorga a su práctica un carácter casi alquímico. Para sus sesiones fotográficas, utiliza una cámara de fuelle para placas de vidrio de los años treinta con lente americano y obturador mecánico, un artilugio cuyas imprecisiones considera que enriquecen el proceso creativo. Entre sus proyectos destacados se encuentra "Medio" (2012), una serie de fotografías en gran formato que documenta el espacio físico entre el mar y el aire, exhibida en el Centro Cultural Inca Garcilaso de la Cancillería. Esta muestra, que incluye video, representa la culminación de año y medio de inmersiones en el mar norteño de Máncora, Los Órganos y Lobitos, y marca su alejamiento del fotoperiodismo hacia una práctica más experimental y poética. El proyecto evidencia su conexión personal con el mar —corre tabla desde los 11 años— y su aproximación lúdica y exploratoria al medio acuático. Su trabajo ha sido reconocido en las dos Bienales de Fotografía de Lima realizadas y expuesto en espacios culturales nacionales. Además de su práctica artística, Escalante ha desempeñado roles de gestión fotográfica, incluyendo su labor como Photo Manager para competiciones de surf, integrando su pasión por el mar con su experiencia técnica. La práctica de Escalante se fundamenta en el reconocimiento de la fotografía como proceso —químico o digital— que mantiene una conexión ineludible con la realidad. A diferencia de la pintura, que puede surgir directamente de la imaginación, la fotografía requiere que su referente exista y que sea observado, antes de ser capturado. Esta particularidad está presente orientada a su trabajo hacia un tipo de fotografía donde el fotógrafo, aunque nunca desaparece completamente, intenta minimizar su presencia para permitir que emerja la naturaleza misma del medio. Su aproximación contemporánea a técnicas del siglo XIX no constituye un ejercicio nostálgico, sino una estrategia para otorgar a sus retratos documentales un proceso que evoque directamente al pasado y temporalidad al presente por el medio fotográfico. El resultado son imágenes que combinan el rigor del documento con la cualidad poética y atemporal del objeto fotográfico, arte contemporáneo.. #AntonioEscalante
clara ESPACIO DE ARTE
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SOBRE LA OBRA
LA LUZ EN SÍ
Por Jorge Villacorta para El Cultural
Diciembre 2025
“LA LUZ EN SÍ” de Antonio Escalante (Lima, 1979) es una propuesta contemporánea de retrato artístico en Estudio que reinterpreta una tradición esencial de la fotografía. Su método revela un insospechado detrás de cámara: combina conocimiento técnico-científico en la preparación manual de placas secas de vidrio, pericia con aparatos visiblemente obsoletos y un sistema preciso de instrucciones destinado a conducir al retratado hacia una presencia concentrada. El flash, convertido en un relámpago en la penumbra, fija un instante inesperado.Los retratos no son logros de estilo, sino manifestaciones de un momento de desnudez existencial, tan desconcertante como íntimamente revelador para quien acepta ingresar, por brevísimos segundos, a vivir en el tiempo del retrato. Segundos en que el reconocimiento de la presencia física y la creación artística coinciden en duración por una fracción de vida.

RAMIRO LLONA

NURIA ZAPATA

VERA LENTZ

RAMIRO LLONA













